Felipe Vega


EL OBJETIVO ES EL BIENESTAR DEL JOVEN

La película del veredicto final: le ley del menor daño nos narra un acontecimiento súper relevante en la vida de la prestigiada juez Fiona (nuestra protagonista). Fiona es una juez familiar exclusiva en Londres, es muy reconocida porque constantemente se tiene que enfrentar a casos que a nadie le gustaría tomar por cuestiones morales, de principios o simplemente por la polémica que generan en la opinión pública. Desde que inicia la película notamos con los problemas que lidia  esta juez, normalmente tiene que tomar las decisiones que nadie quiere tomar para no ensuciarse las manos, sin embargo el momento climático llega cuando se topa con el caso de Adán un joven testigo de Jehová que padece leucemia y el cual requiere una transfusión de sangre sin embargo su religión se lo prohíbe, o no, si lo decimos de esta forma suena mal; basado en las doctrinas de su religión, este y su familia se niegan a tomar dicho procedimiento a la par que el hospital en el que esta interno pide el permiso a la corte para poderle administrar este tratamiento y será nuestra protagonista quien deba elegir que hacer, sumergiéndose a varios factores sociales políticos y morales.
Hay que aclarar cuáles eran las dos opciones: o respetar las creencias religiosas de los padres aun cuando el joven es menor de edad y su decisión no se consideran validas por aun no tener una conciencia propia y dejar que muera por voluntad propia a sus 17 años de edad o darle el permiso ella hospital de proceder aun cuando esto se pasaría por alto las decisiones y creencias religiosas de su familia y podría causarle traumas futuros al sentirse culpable.
Primero tengamos en cuenta que toda esta lucha y controversia es con el fin de ayudar al joven, su bienestar es la prioridad, es decir si se determina que este es totalmente consiente de su decisión y que por sus creencias este está totalmente seguro de lo que quiere, es válido aprobarlo, pero si se determina que es mejor para el quizás no en el momento, pero si a largo plazo salvarlo, esto puede ser lo correcto. Para determinar esto hay que explorar leyes, cual es el contexto científico de lo que se está debatiendo y moralmente que sería lo más adecuado.
Legalmente es difícil saber cuál es la elección correcta, sin embargo, retomemos porque es necesario que el personaje de Adán tome dicho tratamiento. Este personaje padece leucemia (cáncer en la sangre) su sangre no es de calidad, se está arruinando poco a poco su estructura sanguínea por lo que si no recibe una transfusión que es la transferencia de otra sangre compatible pero sana que se usa para estos casos donde el paciente o carece de la cantidad requerida de sangre o la que posee no es de calidad. Para Adán si no recibiera la transfusión moriría inevitablemente y no solo esto, sería una muerte bastante tortuosa y agonizante.
Sabiendo todo esto sabemos que científicamente, el individuo requiere de la transfusión, pero si por voluntad propia se niega debido a sus creencias ¿Qué se puede hacer más que respetar su decisión? Aquí nace otra cuestión, ahora con un ámbito más legal, político y social. Es cierto que Adán pertenece a una familia de testigos de Jehová para ellos, cualquier profanación a la sangre es un sacrilegio pues esta es un símbolo de la vida que Dios nos ha otorgado. También es cierto que Adán es un menor de edad, por lo que legalmente no puede decidir estas cosas, que cae en las manos de sus padres los cuales siendo fieles su religión, prefieren que el muera antes que recibir el tratamiento. La juez es competente en este caso sabe que la prioridad es la felicidad y el bienestar del joven y quiere salvar su vida, pero, tiene que averiguar qué es lo que realmente quiere este.
Creería que por esa incertidumbre es que esta decide ir a visitarlo con el fin de intentar reconocer cuál es su verdadero deseo. Ella sabe que como juez debe primar el derecho a la vida, más cuando se trata de un joven que aun tiene mucho que recorrer. Después de esto Fiona decide darle el permiso al hospital de proceder con el tratamiento, la verdad no hay duda que es la elección científica y legalmente correcta puesto que el derecho a la vida debe primar incluso por el de la libertad religiosa y ¿porque prima en este caso? Porque estamos hablando de un joven el cual aún no es capaz de elegir su religión con toda la madurez del mundo y tiene mucho que conocer y entender antes de morir por una religión que le han inculcado desde niño que ni siquiera llego a tener la oportunidad de cuestionarse las cosas, hasta en el punto moral esto tiende a ser correcto porque le está dando la oportunidad de vivir su vida y escoger que quiere hacer con ella y como vemos en el filme en el futuro este le agradecería.
Es muy complejo decir que fue lo correcto, en mi opinión personal creería que sí, sin embargo, tiende a ser algo demasiado subjetivo, pero hay que entender una cosa, la moral puede ser subjetiva, pero la ley no lo es, esta es totalmente objetivo y aunque si intenta ser amparada por la moral y por la ética muchas veces esta tiene que pasar por encima para ser justa. En este caso podríamos decir que la moral del individuo de esta religión es subjetiva, para él es un pecado extremo hacer esto sin embargo para una sociedad de ciencia,  se sabe que esto no es así; no se trata de pasar por encima de las creencias de otros ni de faltarle el respeto, se trata de buscar de todas las formas posibles el bienestar del joven y darle la oportunidad de una vida que muy probablemente vale más que un pensamiento (perdón si esto suena mal) tradicional, arcaico y de fanatismo.


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