Laura Martinez
ENSAYO HOMO DEUS
Desde los inicios de la humanidad, desde el antiguo Egipto
hacia la Europa medieval hasta china del siglo XX la humanidad se ha enfrentado
a la hambruna, las pestes y la guerra, según se cree son las 3 problemáticas
que nos han perseguido desde los inicios de nuestra especie. Sin embargo,
aunque al decir esto muchas personas lo tomarían como un comentario ignorante
inclusive insensible, es verídico decir que por primera vez en nuestra historia
podemos alzar nuestra mirada hacia el futuro y pensar en que desafíos nos
tendrá preparado los días venideros. Por primera vez dejamos de pensar que
estas problemáticas son parte esencial nuestra por obra de una entidad divina,
por el contrario, sabemos que debemos combatirlas y más que esto encontramos la
forma y los medios para hacer esto.
Teniendo en cuenta que por primera vez
en la historia es posible combatir las pestes gracias a nuestros conocimientos
médicos y científicos, que somos capaces de evadir un conflicto bélico a través
de la diplomacia y poco a poco combatimos el hambre a través de una
globalización que busca una economía estable para todos. Siendo esto así, no es
tan alocado pensar que algún día podremos erradicar estos adversarios y
perfectamente ya podemos imaginar ¿a qué le dedicaremos nuestro ingenio en
cuanto venzamos estos 3 problemas? Para resolver esta pregunta hay que entender
algo, la humanidad genera nuevos problemas al par que va resolviendo los
antiguos, logramos desarrollar vacunas que eliminan o previenen patógenos, pero
a su vez los hacemos más fuertes y creamos armas biológicas con estos.
Combatimos el hambre con nuevos métodos de economía, pero a su vez destruimos
nuestros ecosistemas naturales causando daños ambientales irreversibles.
Creamos nuevos recursos diplomáticos pero la carrera armamentista nunca
finaliza entonces… ¿a qué nos enfrentaremos?
La proyección de todo avance social y
científico siempre ha sido prevalecer nuestra existencia, calidad de vida y la
de nuestro planeta (aparentemente) la idea es siempre buscar nuestra supervivencia
quizás hasta el punto de ambicionar la inmortalidad. Porque si, el ser humano
no estaré satisfecho con eliminar el hambre, la violencia, las enfermedades y
quizás si también logramos mantener una estabilidad ecológica de calidad sin
ninguna duda no nos conformaríamos con eso. Cada vez que alcanzamos un nuevo
logro no nos detenemos a decir “hasta aquí llegue, esto es todo lo que quiero”.
Por el contrario, cuando alcanzamos un logro lo primero que hacemos es pensar
en el siguiente, en cual será en próximo escalón, por lo que en este siglo
hemos detenido la mortalidad de las guerras las enfermedades y el hambre y
hemos casi que duplicado la esperanza de vida de los humanos es muy obvio que
el próximo paso o deseo será o volverla duplicar como mínimo y no nos
detendremos hasta vencer a la vejez e incluso si es posible a la misma muerte.
Se estima que la esperanza de vida en
la edad media era de unos 45 años (omitiendo la fase de la peste negra) en el
renacimiento esta baja a unos 30 en el siglo XIX esta era de unos 48 y para la
primera mitad del siglo xx caracterizada por los conflictos bélicos
internacionales y debido a estos en ciertos sectores de Europa esta volvió a
descender a los 35. Actualmente en Colombia la esperanza de vida es de 74 años
esto siendo un país tercermundista y teniendo en cuenta que el promedio de vida
natural de un ser humano es de 80 años creo que es bastante certero decir que
estamos en un punto muy bueno, es claro que esta esperanza de vida depende
mucho de las regiones, pero en general siempre oscila los 75. Entonces ¿estamos satisfechos con esto? La respuesta
obvia es que no obviamente el ser humano querrá alargar lo más posible su vida,
pero ¿es esto posible?
Tengamos claro algo y es que no hemos
duplicado la esperanza de vida, porque en cuestiones naturales estamos viviendo
el tiempo que se supone un humano debería vivir entonces ¿Cuál es el logro? La
verdad con lo que hemos estado peleando a lo largo de toda nuestra historia es
contra la muerte prematura, no morir antes de lo destinado sin embargo esto es
un logro casi total actualmente entonces si es correcto decir que buscaremos la
forma de darnos más tiempo en el mundo. Quizás digamos que es imposible pero ya
hemos logrado cosas que parecían ciencia ficción hace algunas décadas yo creo
que si dirigiésemos toda nuestra visión científica a este campo sería posible,
aunque sabemos que esto no puede ser así ya que aún no hemos erradicado
nuestros problemas actuales y no es correcto enfocarnos en una sola cosa aún.
También hay que decir que esta utopía
solo se lograría en el caso de tener una estabilidad ecológica algo que sin
duda estamos convirtiendo en nuestro más grande problema al nivel que la
ciencia se está enfocando más en buscar y hallar un remplazo para nuestro planeta
que en conserva lo que aún tenemos de él. Suponiendo que nos librásemos de este
problema o lo arregláramos en ese entonces si podríamos estar tranquilos e
iniciar nuestra lucha con la muerte misma y en ese caso ya es muy interesante
dar a la imaginación el cómo enfrentaríamos o intentaríamos enfrentar esta
naturaleza que algunos creen invencible sin embargo muchos científicos se
niegan a pensarlo. ¿Células madres? ¿trasplantes de conciencia? Todo suena muy
futurista sin embargo es lo único que nos queda, imaginar puesto que a pesar de
que estamos en la generación que alcanzo la esperanza de vida adecuada quizás
sean nuestros hijos o ni siquiera ellos quizás sean nuestros nietos los que
conozcan los 150 años como una cosa cotidiana o no, quizás incluso nosotros
podamos conocerla después de todo no solo ha avanzado la ciencia, sino que ha
crecido su rendimiento de avance.
En este tema todos son especulaciones,
es espectacular sentarnos e imaginar una utopía en la que no hay guerras, no
hay enfermedades, no hay hambre, la naturaleza prevalece y alcanzamos sanamente
una edad de 150-200 años sin embargo aún tenemos mucho que resolver antes de
legar ahí sí, es cierto que estamos combatiendo eficazmente las problemáticas
antes dicha pero también es cierto que aún nos falta mucho para erradicarlas y
o sabemos que nuevos contendientes tenga preparado el futuro para nosotros como
especie en este momento no nos queda más que esforzarnos por el presente, e
intentar estar preparados para lo que venga o simplemente imaginarnos cual será
nuestro próximo reto y como lo confrontaremos.
ENSAYO CASCARA DE NUEZLA (SUBJETIVIDAD DEL TIEMPO)
Durante mucho tiempo, a lo que se desarrollaba la física clásica, el tiempo era visto como una magnitud exacta, inflexible y precisa al igual que el espacio, aparte de eso eran vistas y estudiadas ambas magnitudes de forma independiente y que trabajaban autónomamente. Todo esto lo respaldaba el mismísimo Isaac Newton padre de la física moderna y a la vez estaba respaldado por la percepción del sentido común de las personas. Es decir, todos vemos el tiempo de una manera totalmente exacta incambiable ni alterable. Sin embargo, con la llegada de la física cuántica a inicios del siglo XX y el debut de Albert Einstein, la forma en la que veríamos el mismo tiempo estaría por cambiar para siempre proponiéndonos la teoría de la relatividad especial la cual nos decía que lo que creíamos del tiempo no era cierto y que este puede llegar a ser subjetivo y varia y depende del observador.
Einstein nos plantea esto de una forma muy dinámica con la observación de un tren y varios elementos entre ellos. Se plantea un tren que va a 100 km/h, en este tren se encuentra una persona inmóvil (persona A) y fuera del tren se encuentra otra persona (persona B). imaginando que el tren está en una velocidad constante de 100 km/h y que la persona A decide lanzar una pelota dentro del tren que alcanza 20 km/h para la persona A y las que estén dentro del tren esta pelota se habrá movido a 20 km/h sin embargo si la persona B está observando desde afuera como se lanza la pelota, para él la velocidad de la pelota será la suma de la velocidad de ella por si sola y la velocidad del tren ósea 120 km/h. ¿pero que cambia aquí? La velocidad, los observadores, efectivamente no lo que cambia es la percepción del tiempo según el observador.
A pesar de todo esto si se plantea la misma situación, pero cambiamos la pelota por un láser, cuya velocidad es la velocidad de la luz (300.000 km/s) caeríamos que la persona B vera el láser con la velocidad de la luz sumada a la velocidad del tren sin embargo esto no es así. La luz tiene el fenómeno o la característica de que su velocidad será la misma para cualquier observador por lo que Einstein se plantea que la velocidad de la luz era constante lo que se deformaba er el mismísimo tiempo y espacio planteando asi las bases de lo que sería su teoría de la relatividad general años después donde plantea un tiempo espacio no autónomos sino más bien que son dos pates de lo mismo.
Ahora imaginemos que pasaría si nosotros fuésemos capaces de movernos a la velocidad de la luz. Imaginemos que logramos subirnos a una nave que viajara por 20 minutos a la velocidad de la luz mientras todos los demás se quedan en la tierra. Notaríamos que al finalizar nuestro viaje muy probablemente esos 20 minutos que viajamos a esa velocidad se conviertan en días e incluso meses para las personas que dejamos en la tierra puesto que a la velocidad de la luz el mismísimo tiempo deja de ser exacto y nos encontraríamos en un bucle donde probablemente ni siquiera podamos percibirlo.
Después de todo este análisis notamos que el tiempo nos exactamente como lo teníamos visualizado, nos es exacto ni preciso, sino que varía según el observador y depende de la velocidad en la que se mueve este mismo. Entendemos que es mucho más complejo de lo que creíamos y que efectivamente no es una línea recta que está trazada y se mueve constantemente hacia adelante no, es mucha más complejo y abstracto de lo que pensamos, es más que una simple ruta que se dirige hacia algún destino y aunque aún falta mucho por comprender sobre su naturaleza hemos dado un gran paso al establecer que este pueda variar y llegar a su subjetivo.
Durante mucho tiempo, a lo que se desarrollaba la física clásica, el tiempo era visto como una magnitud exacta, inflexible y precisa al igual que el espacio, aparte de eso eran vistas y estudiadas ambas magnitudes de forma independiente y que trabajaban autónomamente. Todo esto lo respaldaba el mismísimo Isaac Newton padre de la física moderna y a la vez estaba respaldado por la percepción del sentido común de las personas. Es decir, todos vemos el tiempo de una manera totalmente exacta incambiable ni alterable. Sin embargo, con la llegada de la física cuántica a inicios del siglo XX y el debut de Albert Einstein, la forma en la que veríamos el mismo tiempo estaría por cambiar para siempre proponiéndonos la teoría de la relatividad especial la cual nos decía que lo que creíamos del tiempo no era cierto y que este puede llegar a ser subjetivo y varia y depende del observador.
Einstein nos plantea esto de una forma muy dinámica con la observación de un tren y varios elementos entre ellos. Se plantea un tren que va a 100 km/h, en este tren se encuentra una persona inmóvil (persona A) y fuera del tren se encuentra otra persona (persona B). imaginando que el tren está en una velocidad constante de 100 km/h y que la persona A decide lanzar una pelota dentro del tren que alcanza 20 km/h para la persona A y las que estén dentro del tren esta pelota se habrá movido a 20 km/h sin embargo si la persona B está observando desde afuera como se lanza la pelota, para él la velocidad de la pelota será la suma de la velocidad de ella por si sola y la velocidad del tren ósea 120 km/h. ¿pero que cambia aquí? La velocidad, los observadores, efectivamente no lo que cambia es la percepción del tiempo según el observador.
A pesar de todo esto si se plantea la misma situación, pero cambiamos la pelota por un láser, cuya velocidad es la velocidad de la luz (300.000 km/s) caeríamos que la persona B vera el láser con la velocidad de la luz sumada a la velocidad del tren sin embargo esto no es así. La luz tiene el fenómeno o la característica de que su velocidad será la misma para cualquier observador por lo que Einstein se plantea que la velocidad de la luz era constante lo que se deformaba er el mismísimo tiempo y espacio planteando asi las bases de lo que sería su teoría de la relatividad general años después donde plantea un tiempo espacio no autónomos sino más bien que son dos pates de lo mismo.
Ahora imaginemos que pasaría si nosotros fuésemos capaces de movernos a la velocidad de la luz. Imaginemos que logramos subirnos a una nave que viajara por 20 minutos a la velocidad de la luz mientras todos los demás se quedan en la tierra. Notaríamos que al finalizar nuestro viaje muy probablemente esos 20 minutos que viajamos a esa velocidad se conviertan en días e incluso meses para las personas que dejamos en la tierra puesto que a la velocidad de la luz el mismísimo tiempo deja de ser exacto y nos encontraríamos en un bucle donde probablemente ni siquiera podamos percibirlo.
Después de todo este análisis notamos que el tiempo nos exactamente como lo teníamos visualizado, nos es exacto ni preciso, sino que varía según el observador y depende de la velocidad en la que se mueve este mismo. Entendemos que es mucho más complejo de lo que creíamos y que efectivamente no es una línea recta que está trazada y se mueve constantemente hacia adelante no, es mucha más complejo y abstracto de lo que pensamos, es más que una simple ruta que se dirige hacia algún destino y aunque aún falta mucho por comprender sobre su naturaleza hemos dado un gran paso al establecer que este pueda variar y llegar a su subjetivo.


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