Laura Daniela Rodríguez Hernández

El próximo desafío del hombre

La humanidad por si sola ha demostrado ser más grande que cualquier otra especie que haya pisado el planeta, más que adaptarnos evolutivamente a nuestro entorno hostil como hacen prácticamente todas las demás especies, la humanidad ha desafiado a la mismísima naturaleza y aunque ha sido una decisión que nos costó miles de millones de vidas, después de siglos estamos venciendo a la mismísima naturaleza. El hambre, aunque aún existente, no es un problema que azote a toda la especie humana e incluso es muy escaso, tiene a ser más un “estorbo, obstáculo” hacia el progreso que una problemática en sí, la guerra es un acto que actualmente se ve solo en escenarios de ignorancia y atraso; mientras tanto las pestes son lo que mejor ha logrado combatir la humanidad dándonos en la actualidad un promedio de vida de 76 años en estadísticas globales.
    Podemos notar un increíble cambio en nuestro desarrollo, ya no somos esa especie atrasada que culpaba a los dioses de todas las calamidades, somos una especie que combate contra las adversidades que el mundo le arroje y que no esta dispuesta a perder. Sin embargo, si ya superamos las adversidades más primitivas que el mundo nos tendió ¿que sigue en nuestro camino ahora? Hay innumerables retos por venir en los años futuros para nuestra especie, el calentamiento global y el daño ecológico en general es uno de ellos. Quizás la exploración espacial y la anhelada colonización de nuevos planetas sean algunos ejemplos de estos sin embargo debe ser claro que el reto más grande para la humanidad y logro más anhelado siempre ha sido derrotar a la muerte y volvernos más que simples seres vivos.
    Primero que todo debemos tener en cuenta que todo avance que se ha hecho a nivel científico, social e ideológico siempre ha sido con el propósito de enfrentarnos a la muerte o más bien, de perpetuar la vida humana y a su vez darle una mayor calidad a esta. La invención de medicinas, antibióticos, la creación de programas de ayuda humanitaria y del establecimiento de leyes que buscan mantener la paz son cosas hechas todas para prolongar la vida humana.
    Por mucho tiempo nuestro gran enemigo fue la muerte prematura, enemigo que nos venció y golpeo durante siglos e incluso milenios producto de una sociedad incapaz de combatirlos. Hambrunas como la de Francia del siglo XVII, pestes como la negra en el siglo XIV o la gripe española en el siglo XX y guerras devastadoras a lo largo de toda nuestra historia se cobraron día tras día millones y millones de vidas, pero todas fueron amenazas que desafortunadamente cuando atacaron no estábamos listos para combatir. Pero ahora las cosas han cambiado si la peste negra hubiese atacado en el siglo XXI probablemente no hubiera hecho más ruido que en algunas ciudades de origen y habría sido controlada fácilmente. Al mismo tiempo nuestra sociedad actual es lo suficiente desarrollada para entender que desatar una guerra por conflictos políticos es una banalidad extremadamente estúpida (o eso se ha demostrado en las últimas décadas) actualmente existe organizaciones cuya función es regular los conflictos entre estados y evitar a toda costa la toma de acciones bélicas.
    Teniendo todo esto en cuenta, es posible decir que ya logramos vencer a la muerte prematura y si, es una realidad en su mayoría puesto durante el renacimiento el promedio de vida era de 37 años, actualmente el promedio de vida de un humano promedio es de 76 años, y la edad promedio que viven los humanos naturalmente es de 78. Podemos decir que vencimos a la muerte prematura, pero hay más por delante, el camino no se termina ahí. Si ya vencimos la muerte prematura, nuestro siguiente paso debe ser ir mas allá
¿Cómo lo haremos? Desgraciadamente probablemente eso continúe siendo un misterio para nuestra generación y quizás inclusive para las próximas más cercanas, sin embargo, es cierto que muchos científicos respetados de la actualidad apuestan por la posibilidad de la amortalidad en nuestra especie y ya antes hemos hecho cosas que parecían de novelas de ciencia ficción.
El ser humano continuara día tras día en la búsqueda de la perduración de su especie y si es posible evitar el fallecimiento de cada usuario de esta, es un trabajo demasiado ambicioso, pero apuesto que muchos dijeron lo mismo meses antes de que el hombre llegara a la luna. Año que nos caracteriza como especie es lo ambiciosos que somos y como nunca nos conformamos ni nos detenemos ante las adversidades que la naturaleza nos plantea. Es cierto, quizás esto no suceda en unas décadas y quizás ni siquiera en el siglo venidero, pero algo es cierto y es que no descansaremos hasta alcanzar este logro o hasta que una fuerza mayor sea capaz de erradicar nuestra especie (lo que pase primero). Claro que hay varios pasos para alcanzar dicho objetivo, apenas logramos acabar la muerte prematura y eso nos costó miles de años, solo el hecho de lograr alargar nuestro ciclo de vida natural sería un logro increíble, lo que pase después, lo que alcancemos y como lo alcancemos será cuestión de paciencia y desarrollo ojala lo más veloz posible, cuestión que quizás nuestros bisnietos puedan ver los 150 años de edad como un anormalidad y que generaciones aún más posteriores sean los primeros en vencer la muerte como desde ya lo estamos anhelando.





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